El Huracán Matthew ya se aleja de las costas cubanas, pero ha dejado una estela de destrucción a lo largo de su paso por el mar Caribe. Varios países fueron afectados, entre ellos Haití, Jamaica y la parte más oriental de Cuba. Varios sitios de internet se hicieron eco de la situación crítica ocurrida en estos territorios.
Hasta Gibara también llegaron ráfagas de vientos y lluvias, pero lo que más afectó a la población gibareña fueron las penetraciones del mar que se produjeron en toda la costa baja, desde el barrio del Guirito hasta playa Caletones.
Desde días antes el pueblo se preparó para recibir un huracán tan fuerte como Matthew. Teníamos la experiencia de haber vivido un evento parecido como lo fue el Ike en septiembre de 2008. Las medidas las conocemos muy bien desde niños. Lo primordial: evacuar la población de las comunidades costeras o aquella que viva cerca del mar o cuyas casas tengan peligro de derrumbe, luego asegurar los bienes materiales tanto del estado como personales. Muchos vecinos prestaron sus casas para la evacuación acogiendo a familias necesitadas, otras se brindaron para proteger las mercancías de la canasta básica que aún se encontraban en las tiendas. Disímiles alternativas se usaron para asegurar techos, puertas y ventanas, desde la simple colocación de sacos con arena, hasta amarrar los techos con cuerdas para evitar que los vientos huracanados devastaran las viviendas. Vigas, troncos, y hasta una escalera fueron utilizados para estos fines.
Las escuelas primarias “Ricardo Sartorio”, “Atanagildo Cajigal” y la cueva La Murcielaguina, sirvieron de centros de evacuación. Esta última preparada para tales eventos. Hasta estos lugares se trasladó una brigada de la casa de cultura para brindar su arte a aquellos que viven tan horribles momentos. Nadie quiere dejar sus pertenencias detrás, pero lo primordial es salvar las vidas humanas. Unas horas de esparcimiento llevaron alegría a estas familias que llevan días evacuadas, lejos de las comodidades de su hogar.
Otras de las medidas tomadas en el territorio gibareño fue trasladar el Hospital General, situado muy cerca del mar, hasta el Hospital Psiquiátrico, que ofrece mejores condiciones. Dos puestos de emergencia médica fueron habilitados, uno en las oficinas del Ministerio de Justicia y el otro en la Hilandería.
El huracán Matthew ya se aleja de Cuba, ahora comienzan las labores de recuperación a las que estamos acostumbrados todos los cubanos. En unos días todo volverá a la normalidad. Ya se ve un cielo despejado, el mar ha vuelto a su lugar y en el campo se escucha el armonioso canto de los sinsontes.
2 comentarios
puedessubir más imagenes ??
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ok, ya estoy trabajando para eso. Saludos desde Gibara