Siete de diciembre, amanece. El despertador ha sonado hoy más temprano de lo habitual. En la casa comienza un alocado ir y venir. La joven estudiante agrega nuevos accesorios a su uniforme de preuniversitario: guantillas …
Hasta Gibara no llega la caravana que traslada los restos mortales de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, pero en cada rincón de nuestra tierra se abre un sitio para homenajearlo y rendirle tributo. …
Como cada 28 de octubre, volvió la mar gibareña a cubrirse de flores. En esta ocasión las enfurecidas olas y el viento arrasador casi no permitieron que las ofrendas llegaran a su destino. Pero, como …
Buenos días o noches a todos. Debido a una petición de uno de mis lectores he subido nuevas fotos a la galería de imágenes del Huracán Matthew. Por Gibara no ocasionó pérdida alguna, pero la …
Hoy, por fin he logrado manipular un poco el plugins para crear galerías de fotos. Poco a poco la iré incrementando.
Todavía me falta mucho por aprender, así que acepto cualquier sugerencia y los invito a que realicen una visita virtual por Gibara a través de sus fotos.
Luego de algunos meses de ausencia, vuelvo a estar con ustedes. Muchas gracias a todos lo que me ayudaron para que mi blog volviera a estar publicado.
Desde aquí mi agradecimiento también a todos los médicos que me han atendido durante estos meses y durante los 9 años que llevo combatiendo mi enfermedad. No puedo olvidar al Dr Iván Martínez, del Departamento de Medicina Nuclear del Hospital Lenin, que fue el que llevó a feliz término las dos operaciones que tuve que padecer. Infelizmente ya no está con nosotros, pero la atención médica en este respetable departamento no ha faltado. Le han sucedido médicos con igual o mejor preparación, como el Dr. Jose y la Dra. Migdalia, que es la que actualmente me atiende. Hago extensivo mi agradecimiento a la enfermera Luz del Alba, que no me puede faltar, y a todas sus colegas, así como al personal técnico de los laboratorios de Medicina Nuclear que tan delicadamente te extraen la sangre.
Muy agradecida también al Ministerio de Salud Pública, que se ha preocupado por reparar estos departamentos y lograr que la estancia en ellos sea más agradable. Durante mi ingreso de dos días en la Sala de Oncología, precisamente en la habitación para los pacientes que son administrados con Yodo Radioactivo, noté el avance en este sentido. Un local preparado para un paciente, con climatización, TV y baño en buenas condiciones, permitieron que mi “encierro” fuero lo más placentero posible.
Mi agradecimiento también a los técnicos, enfermeros y médicos de los Hospitales Oncológicos de La Habana, de Villa Clara y de Santiago de Cuba, a los que me he tenido que trasladar en varias oportunidades. A todos mis felicitaciones por su abnegado trabajo.
Es verdad que no todo es color de rosa porque existen dificultades como que las ganmagrafías no se pueden realizar por motivos que no tengo muy claros, pero ahora me siento feliz porque estoy nuevamente en casa y en el trabajo, y no quiero detenerme a escribir textos negativos. Por eso me dedico a resaltar la actividad de este aguerrido batallón de Batas Blancas que, enfrentando las enfermedades, en ocasiones a riesgo de su propia vida, ponen en alto la ética y la calidad médica de los galenos cubanos.
Luego de algunos días ausentes, debido a problemas de salud, he regresado con nuevos bríos. Me habían suspendido el sitio pero bastaron unos pocos correos para que lo volvieran a publicar. Gracias a todos. Esperen nuevos reportajes entre ellos el festival de Música Electrónica celebrado la pasada semana en Caletones. Esperaré por sus comentarios.
Es imposible caminar por Gibara, por sus plazas, sus calles, y no detenernos ante la belleza arquitectónica de la Iglesia Parroquial, consagrada por primera vez el 11 de junio de 1853 por el entonces arzobispo de Santiago de Cuba, de origen catalán, Antonio María Claret, hoy San Antonio María Claret. Pero este no fue el primer inmueble que dotó a la Villa de un lugar de culto y consagración. Anterior a su construcción existió una edificación de madera y teja que se bendijo en marzo de 1820, pero que, debido a los endebles materiales que se utilizaron, fue deteriorándose rápidamente. Según escritores de la época la describieron de la siguiente manera:
“Todo el ornamento de aquel modesto templo consagrado al culto católico se componía de un altar y púlpito, ambos de madera de pino, pintado de blanco con filetes dorados, un tanto destruido el oro por la acción del tiempo, pues así el altar como el púlpito eran despojos de la parroquia de San Isidoro de Holguín [……] Había también en la Ermita de Gibara algunos bancos pintados de oscuro, todo de muy pobre aspecto”.
Esta descripción basta para comprender el rápido deterioro que sufrió la ermita, que años después, gracias a la holguinera Victoriana de Ávila y González de Ribera, viuda de José Romero, fue reconstruida y regalada al pueblo de Gibara. Victoriana contrató al arquitecto catalán Juan Bautista Pons para que proyectara y dirigiera a pie de obra la iglesia actual. Ésta es la parroquia que ha llegado hasta nuestros días, con sus traslúcidos vitrales que filtran la luz solar iluminando las pinturas murales de los cuadros evangelistas que aparecen en sus pechinas, su cúpula central; su campanario y su gigantesco reloj, ubicados respectivamente en las dos torres laterales. A lo largo de 33m por 18m de ancho se extienden los muros de mampuesto que la conforman, dejando al fondo un espacio para la sacristía.
Este es un punto de reunión para toda la comunidad, sea o no católica. De una forma o de otra ¿quién no ha visitado alguna vez la iglesia para hacerse partícipe de alguno de los sacramentos? Un bautizo, un matrimonio, la eucaristía… han formado parte durante más de un siglo de la vida de los gibareños. Historia que se escribe, que se cuenta, que perdura y que sigue creciendo aglutinada tras estos muros que el próximo 11 de junio cumplirán 163 años de existencia.
Para Gibara y sus gibareños es un placer recibir en cada jornada de Cine Pobre visitantes de todas las latitudes del mundo. Cineastas, periodistas, músicos, artistas de la plástica, pasean por nuestras calles disfrutando de las bellezas que les ofrece la Villa.
Desde días antes se comienzan a vestir de gala las principales instituciones culturales. En esta ocasión pudimos ver cómo se restauraron las puertas de nuestro Museo de Artes Coloniales, que durante años ha permanecido detenido en el tiempo en espera de una debida atención. El Teatro Viejo, como lo conocemos todos, también se revitalizó. A pesar de su pésimo estado constructivo, pudimos disfrutar de funciones inolvidables para los gibareños. Ver este teatro vivo nuevamente, fue algo que nos emocionó a todos. La ovación no se hizo esperar ante tanto derroche de cultura y profesionalidad. El Cine Jiba no se quedó detrás, con nuevos equipos de climatización recibió un público ávido de conocimiento y recreación. En la plaza del Fuerte se disfrutaron conciertos de figuras representativas de la música cubana como Kelvis Ochoa, David Torrens, Carlos Varela, Pancho Céspedes, Cuco Diamante y Nube Roja entre otros.
Entre debates, exposiciones, funciones teatrales, música y una amplia muestra de obras cinematográficas en concursos, se desarrolló el evento. Ni la lluvia, ni las condiciones adversas pudieron opacar el brillo de esta duodécima edición del Cine Pobre de Gibara. Como diría René de la Cruz en las palabras de apertura: ¡El Cine Pobre va, pésele a quien le pese y duélale a quien le duela….! ¡Y mira que pesa!…
Nuevamente desde las cuevas gibareñas. Esta vez para dejar constancia del Festival de Cine de las Cavernas.
La Cueva de Los Panaderos recibió en este día un cúmulo de personas deseosas por conocer lo que sucedía dentro. Desde días anteriores se prepararon condiciones para convertir uno de sus salones en una original sala de cine. Rodeados de estalactitas y estalagmitas pudimos disfrutar de algo insólito y diferente, para mi nuevo a pesar de haberse efectuado en años anteriores.
Las luces artificiales irrumpieron la oscuridad de túneles y salones. Murciélagos y golondrinas revoloteaban por diferentes lugares extrañados por tanta algarabía.
Desde la oscuridad apareció una danza aborigen presentada por aficionados de la casa de cultura, dando así inicio al programa del día. Exposiciones de fotografía, talleres, presentación de filmes, fueron otras de las actividades planificadas.
Por un desarrollo sostenible desde la cultura fue el lema principal. Niños, jóvenes y adultos nos unimos a este joven proyecto que todavía le falta mucho por crecer. Insuficientes ofertas gastronómicas, fallos con las tecnologías e incumplimiento con los horarios de aperturas, fueron algunas manifestaciones que opacaron las aspiraciones iniciales. Esperemos que para el próximo año se unan la experiencia de unos con la juventud de otros y logremos la calidad que amerita nuestro Festival de Cine de las Cavernas.
Comienza hoy en Gibara el Festival de las Cavernas. Un evento que une cultura y naturaleza. La cueva de los Panaderos será el escenario para tales actividades, mientras que El Cine Jiva será testigo de la gala inaugural esta noche a las 8:00 pm. Desde aquí estoy invitando a todos los que puedan y deseen participar.
También estaré publicando imágenes sobre estos acontecimientos.
Del 11 al 17 de enero se celebró en Gibara la ya tradicional “Semana de la Cultura”. Fecha que coincide con la fundación de la Villa el 16 de enero y con los festejos de su Santo Patronal Católico San Fulgencio.
Múltiples actividades se desarrollaron por todo el territorio. Desfile inaugural, conciertos de música sinfónica y popular, gala cultural en el Cine Jiba, concursos literarios en la Casa de la Cultura, conferencias, talleres, bailes tradicionales y actividades infantiles fueron algunas de las propuestas.Polémicas fueron las opiniones sobre la calidad de los festejos. Yo no pude gozar de todas las actividades, pero a las que asistí las califico de buenas. Opino que siempre se puede poner más empeño en mejorar la asistencia ya que en horario laboral es muy pobre la presencia de trabajadores en estos festejos. Las escuelas habrían de reordenar su horario docente para lograr que los niños pudieran asistir a las actividades programadas para ellos.
Ciertas dificultades técnicas, como la falta de audio en determinadas actividades, pueden ser razón para que algunas personas califiquen de malas las propuestas. Quizás otros esperaban mayor participación de orquestas o grupos nacionales, pero no debemos confundir Semana de la Cultura con Fiestas Populares.
Aquí les dejo unas pocas imágenes de actividades de las cuales pude disfrutar.
El apellido Ruiz se origina en la España medieval. Es un patronímico en toda regla proveniente del nombre germánico Rodrígo (Hrōþirīk(i)az), cuyo significado es “Aquél que es rico en gloria”. Su grafía en la España de la alta y media edad media fue Ruy o Rui, de donde viene “Ruiz”. Por ser un patronímico de nombre, no posee un origen único; siendo así que, se encuentran diversas casas de diverso origen por toda la vertiente norte de la España medieval. El apellido se ha extendido por toda España, América, y las regiones que fueron conquistadas y colonizadas por el imperio español y aquellos a donde han migrado.
El apellido Ruiz en América ingresa durante la conquista española y luego en la colonia. Por ser la Nueva Granada el centro de gobierno, la mayoría de ellos se establecieron en el altiplano cundiboyacense y las montañas de Santander.
A lo largo de la historia americana, este apellido ha producido insignes servidores a la corona y a la república. Han sido fundadores de ciudades, industrias, militares, alcaldes, senadores de la república, revolucionarios, literatos, músicos, políticos, educadores y exploradores. Los fundadores primigenios del apellido Ruiz en la Nueva Granada eran hidalgos por derecho propio.
Caminando por el centro de la ciudad de Gibara llegamos hasta el parque Calixto García, antigua Plaza de Armas. Esta plaza, con sus exóticos árboles, brinda fresco y descanso a los caminantes, pero lo más singular de su diseño es que en su centro se yergue esplendorosa una estatua, símbolo de libertad y soberanía.
Llegada desde Italia este monumento ha resistido los embates del tiempo y de la sociedad, para tocar nuestros días, cargado de historia y remembranzas.
Cuentan los cronistas de la Villa que fue una mujer, alrededor del año 1914, quien tomó la iniciativa de dotar a Gibara con tan escultórica obra. Doña Enriqueta de la Torre Delgado, con su esfuerzo personal, el recaudo popular mediante las verbenas que se celebraban en la época y las donaciones de comerciantes, encomendó la labor a una reputada casa en Italia “Piedra Santa”, propiedad de un marmolista de apellido Luisi.
Utilizando la imagen de una gibareña de gran belleza nombrada Aurora Pérez Desdin, se ejecutó la obra que fue tallada en mármol de Carrara. El acto de develación ocurrió el 10 de octubre del año 1915 y le correspondió a la Dra. Mercedes Sirven y Pérez Puelles quien había alcanzado en la manigua los grados de Capitán de Sanidad de la Primera Brigada de la 2da División de Ejército y más tarde los de Comandante. Originalmente tenia la inscripción en la que se leía ” Gibara tiene Estatua de la Libertad porque se la merece (hecha por suscripción popular)”. La que a pesar de que fue realizada con el mejor sentido levantó polémicas en la prensa local, por lo que más tarde se acordó cubrir la misma con una tarja de mármol con un nuevo texto: “Gibara a los libertadores de la Patria”.
En la actualidad la inscripción que se muestra al público, aunque un poco borrosa, es la original.
La fecha 25 de julio de 1898, que aparece en el pergamino que sostiene la mano izquierda de la escultura, corresponde al día en que penetraron las tropas mambisas al mando del Coronel Cornelio Rojas.
Conocedores o no de esta historia, lo cierto es que muchos visitantes posan junto a este símbolo gibareño para llevarse a casa un recuerdo de la Villa. Y es por eso que al cumplir un centenario La Estatua de la Libertad gibareña, he decidido publicar este artículo. Para que no se olvide la labor de doña Enriqueta, de los escritores que redactaron sus artículos para que llegara hasta nuestros días esta historia y de otros muchos desconocidos que apoyaron esta gran obra para que llegara a feliz término. Gracias a todos.
Queda a las actuales generaciones conservar este monumento símbolo indiscutible de la ciudad de Gibara.
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